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¿Qué debo hacer antes de empezar a tocar el violín? Consejos para el correcto calentamiento.

  • Foto del escritor: Mi Violín Blog
    Mi Violín Blog
  • 22 feb 2019
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 25 feb 2019


El estiramiento y el calentamiento como hábitos de estudio son frecuentemente olvidados por los músicos. La mayoría de personas que han desarrollado este tipo de hábitos ha sido porque lo han descubierto ellos mismos, por medio de la propia experimentación o después de haber sufrido alguna lesión. Aquí detallamos cómo hacer para tener una jornada de estudio libre de lesiones.


Primero vamos a diferenciar el calentamiento del estiramiento, ya que son dos procesos totalmente diferentes. El calentamiento es el primer uso que realizaremos con los músculos que entrenaremos. Este uso debe aumentar de forma paulatina y tan solo debe durar unos minutos.

El estiramiento es una serie de ejercicios utilizados principalmente después de cada sesión de estudio. Éste nos ayudará a liberar el ácido láctico producido durante la práctica y nos ayudará a evitar los posibles dolores que pudieran aparecer.

La preparación previa requerida para la jornada del violinista se compone de ambos y su objetivo es: Prepararse física y mentalmente. Dedicando unos minutos cada día a esto, lograremos mejorar la elasticidad, circulación sanguínea, sensibilidad física, reducir la sobrecarga y la posibilidad de lesiones, aportar agilidad y relajación, mejorar los movimientos básicos necesarios para la actividad. De esta forma conseguiremos una mayor eficiencia muscular.



Es muy importante poder controlar la respiración desde el principio. Según Madeline Bruser en “The art of practicing: a guide to making music from the heart.” (1999) si se controla de manera amplia la respiración, esta permite crear más espacio entre los órganos, facilitando así que las vibraciones musicales se puedan mover con mayor facilidad entre los órganos. A medida que acercamos el violín al cuerpo, debemos ser conscientes de nuestra respiración. Ésta debe continua y regular, debe adaptarse al esfuerzo físico que vayamos realizando. Aquí puedes ver información del libro:



En el libro de Jaume Rosset, “Ejercicios para mejorar el rendimiento del músico “ (2005), explica que “si no se realiza una progresión adecuada de la actividad, tanto por la falta de una correcta redistribución del flujo sanguíneo como por la insuficiente activación del metabolismo, los músculos deberán utilizar, preferentemente, las vías metabólicas anaeróbicas. El resultado es una baja rentabilidad energética con una mayor acumulación de residuos”. Aquí puedes ver información del libro:


Lo que caracteriza al esfuerzo físico realizado por un violinista, a diferencia de un deportista, es que se trabaja con músculos pequeños. Compuestos relativamente por una cantidad menor de fibras que los músculos grandes, necesitan aún más descanso, incluso cuando la sensación de cansancio no sea plena como al hacer un deporte. Esto es importante ya que cuanto mayor fatiga muscular, menor es la sensibilidad y precisión en los movimientos, aun cuando no haya sensación notable de cansancio. Lo primero que se recomienda hacer es calentar y después estirar. Si se estiran los músculos fríos y rígidos, lo único que se lograra es tensarlos aún más.



- Para preparar los músculos debemos hacer lo siguiente:


1) Poner las manos y parte del antebrazo en agua tibia durante unos segundos y después en agua fría. De esta forma conseguiremos mejorar la elasticidad y la circulación sanguínea.


2) Masajear a los dedos. Comenzaremos por girar la mano hacia arriba, totalmente relajada, y desde los nudillos de la cara interna podemos masajear hasta la primera falange dedo a dedo. Luego, suavemente la palma de la mano y la base del pulgar.


3) Continuaremos con el antebrazo, haciendo movimientos circulares sobre él, tanto en la parte externa como interna. Lo haremos de igual forma en los bíceps y tríceps, con tan solo unos pocos segundos es suficiente.


4) En los hombros y cuello podemos utilizar la punta de los dedos como si éstos caminaran por la zona. Con estos masajes aumentaremos la irrigación de sangre en los músculos que utilizaremos al tocar.


Aquí vemos unos ejemplos para preparar las manos y dedos antes de tocar el violín.



Recién después de este proceso, podremos comenzar a estirar sin riesgos a que sea contraproducente. Los ejercicios de estiramiento se realizarán desde el cuello a las extremidades. Primero debemos preparar la postura de la espalda y el cuello de la siguiente forma:


1) Acostarse en el suelo boca arriba y colocar un libro grande debajo de la cabeza, como si fuera una almohada.


2) Flexionar las rodillas, asegurarse de que el cuello no esté curvado, relajarse durante 5 minutos.

3) Nos ponemos de pie y comenzamos a estirar el cuello, hacia abajo, hacia los costados, hacia atrás.


Aquí vemos unos ejemplos de estiramientos:



4) Estirar hombros, sujetarse por ejemplo desde el marco de la puerta, la mano a la misma altura del hombro y girarse hacia el lado opuesto de este. O bien, simplemente poner los dos brazos.


5) Coloca los brazos sobre la cabeza, sujeta el codo de un brazo con la mano del otro y empújalo suavemente por detrás de la cabeza por unos 10 segundos. Repetir con el otro brazo.


6) Con el brazo recto hacia adelante, levantar dedo a dedo con la otra mano y llevarlos hacia atrás unos 10 segundos, sentir como se estira suavemente y sin forzar. El orden indicado es el siguiente: mayor, anular, índice, meñique, pulgar. De esta forma estiraremos desde dentro de la mano hacia fuera, logrando un estiramiento óptimo. Luego todos los dedos juntos hacia arriba, mínimo 10 segundos.


Después de 50 minutos de estudios, es recomendable hacer entre 10 y 15 minutos de descanso. Estirar nuevamente.


Entiendo que pueda parecer que esto nos pueda llevar mas tiempo que estudiar violín, pero no te preocupes. Con hacerlo de vez en cuando, notaremos resultados muy rápidamente al tocar el violín.




Escrito por Tomás Cunsolo


 
 
 

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